Crónicas

HIJA QUERIDA

Salgo a trabajar muy de mañana temprano, cuando tu aún sigues durmiendo en la tranquilidad del hogar.Hace días que no sé nada de ti, que estarás haciendo, con quienes
Compartes tus vivencias mas mínimas.

La verdad sea dicha de paso, el tiempo no corre a nuestra misma velocidad, él tiene otras leyes que no logramos descifrar.
Hay quienes han tratado de hacerlo, Y por momentos lo han alcanzado, pero han sido refutados por otros; Galilei, Newton, Einstein y por supuesto un gigante de la física moderna Stephen Hawking.

Nuestra velocidad y tiempo está íntimamente ligada a los caprichos insoslayables que la vida nos indica y nos sugiere. A veces nos peleamos contra esas formas, pero volvemos irremediablemente al panóptico de Michel Foucault; castigar y vigilar. Y ahí estamos la mayoría de la especie humana, tratando o fingiendo ser originales.

Esas cosas sencillas del empirismo vivencial, las voy pensando mientras camino a paso ligero por la fábrica; voy de un lado a otro transportando estos sentimientos que se posan y quedan apostillados en mi alma hegeliana.

Los dueños de la empresa dicen que hemos aumentado la producción, y que las ventas al extranjero se duplican considerablemente. Esto quiere decir que nuestra plusvalía, o sea, esas horas extras que a nosotros nos succiona el capital, a los accionistas los está haciendo más ricos. Es una ironía esto de ser eficiente y calificado, yo me pregunto, ¿cuándo los productores de las mercancías seremos beneficiados?

Por mis manos pasan diferentes metales preciosos; Cobre, oro, litio, y tantos otros que no conozco, porque mi función específica en Codelco es hacer vibrar la tierra, extraer, para que otros se lleven a manos abiertas lo que nuestro país generosamente tiene en sus entrañas.

Hija querida, para cuando leas esta carta yo estaré dirigiéndome una vez más a la mina de tajo abierto, una de las más grandes del mundo, se podría decir. Ella sin querer va absorbiendo mis sueños, mis huesos que ya no son tan fuertes como antaño, pero a pesar de aquello no bajo los brazos, mi lucha se puede resumir en cosas muy sencillas; que tu hermano y tu puedan ser gente de bien.

Si tienes tiempo en tus ratos libres, busca un libro escrito por el exdiputado de la nación Jorge Lavandero Illanes, llamado “Por qué el cobre No es de Chile” en donde las verdades del saqueo son expuestas magistralmente. El nos defiende y nos muestra la otra posibilidad para que la injusticia y la miseria no se perpetúe en los hogares mas humildes del país.
Hijas e hijos del Pueblo, hoy en vuestras manos corre la lava candente que aflojará las compuertas que meticulosamente estaban cerradas, para que los comunes dejen de serlo, y para que dé una vez por todas se normalice la justicia social.

Eso es lo que un padre amoroso puede dejarle a sus hijos, la educación para los que aún están en las tinieblas de la ignorancia, y para que el tránsito hacia la luz sea menos doloroso, y la liberación social sea haga un hecho real.

(Benjamín caro morales)

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *