Actualidad Crónicas

El Despertar del Pueblo Argentino

Luego de casi cuatro años de un gobierno Neoliberal el domingo 11 de agosto del 2019 Argentina se levantaba con esperanza.
Desde temprano y durante todo el día, el setenta por ciento de la población quiso expresarse, y aún si éstas eran las primarias, dejar un mensaje claro: no más a las políticas de ajustes de Mauricio Macri!
De nada han servido los blindages mediáticos, el desparrame de odio para agudizar la grieta que tanto mal hace a nuestro pueblo, ni las promesas de que el final del túnel se encuentra a solo seis meses.

El veredicto caía después de las nueve de la noche. Con más del 47 % la fórmula Fernández-Fernández ganaba ampliamente frente al 32% de la coalición oficialista.
No solo a nivel de la presidencial el resultado fue sin apelación, sino que en las provincias los candidatos a gobernador “Juntos para el cambio” fueron aún más contundentes. En la provincia de Buenos Aires Axel kicillof rozó casi el 50% frente a María Eugenia Vidal que se llevó el 32%.

Esta es una victoria peronista a lo largo del país como no se había siquiera imaginado. “Una ola de esperanza derrotó a la mentira y los argentinos del trabajo derrotaron a la especulación financiera”- Dijo Sergio Mazza quien conforma el Frente Para Todos.

Los argentinos dijeron basta con contundencia a lo que hasta ahora se había traducido en una inflación galopante y una larga recesión.
Este gobierno que ha asfixiado a las clases obreras con la reforma laboral, la reducción significativa de los salarios y de las pensiones jubilatorias, que ha engrosado las filas de la desocupación y de la pobreza como nunca, recibió un fuerte revés de la población, pero aun así, no parece querer hacerse cargo, sino más bien, tiende a culpabilizar al mismo pueblo argentino de su suerte.

En estas diez siguientes semanas, que es lo que resta para las presidenciales, se espera la respuesta del actual gobierno a los diferentes interrogantes que nos mantienen en vilo a todos los argentinos, y que tanto influyen en nuestro día a día: ¿Cómo detener la inflación que lleva los precios de los productos básicos por las nubes? ¿Hasta dónde llegará el dólar, si el día después de las primarias, ya cotiza a 55 pesos?

Estos interrogantes, los más inmediatos, son los que el ciudadano desea resolver lo antes posible, pues las facturas de los insumos, los medicamentos, la vivienda, la educación, la salud, hacen la vida diaria. Y por estas mismas razones es por las que las políticas neoliberales de Macri fueron golpeadas tan profundamente.
“El electorado a votado con la panza” – se dice. Aseveración que no está fuera de la realidad, pues los últimos cuatro años era imposible comprar carne, en un país conocido por su gran producción ganadera. La leche en un solo año aumentó más del cien por ciento. El kilo de pan se alzó hasta más de los cien pesos. La electricidad triplicó sus montos, al punto que se generaron planes de pago hasta en tres veces. Medios de transporte aumentaron significativamente sus costos ahogando a los usuarios con facturas cada vez más altas.

Difícil comprender cómo y por qué algunos humildes ciudadanos respaldaron y respaldan estas políticas, hechas exclusivamente para las clases altas, los pudientes. A la vista está el sistema que solo funciona en detrimento de los más desfavorecidos, si no, ¿cómo puede explicarse el cierre de más de 40 PYMES por día? ¿La pérdida de derechos sociales? ¿Los recortes en los presupuestos de educación? ¿Las reformas para la flexibilización laboral? ¿La disminución de salario de hasta un cuarenta por ciento? ¿A quién puede favorecer todo esto? Pues, ¡claramente no a un ciudadano que sale a trabajar todos los días! No a los que hacen colas interminables por un puesto laboral, no a los que no tienen que comer, ni a los discapacitados que han visto sus pensiones mermar considerablemente, o cancelados en algunos casos.

Este gobierno se ha dedicado a sembrar odio, así poder, a su estilo, hacer lo que mejor sabe: vender el país al capital extranjero.

Junto a los medios de poder como Clarín y otros, lograron instaurar la idea de que los Kirchneristas “se robaron todo”. Luego, fue fácil mantener un pueblo sumido a una sola voluntad, la de los fondos buitres. Nos Llenaron de miedo con que si no los apoyábamos seriamos “una Venezuela más”. Con que al pasado oscuro no debíamos volver… mientras, el FMI volvió a reinar en el país de una manera que nunca nos habíamos imaginado caer de nuevo. La deuda que ahora debemos pagar todos es aún más faraónica que la otrora contraída en la época de los militares.
Si este no es un déjà-vu menemista, será algo muy parecido.
Igual que hace veinte años nos hicieron creer que estar endeudados era lo mejor que nos podía pasar, que pobres no había, que estábamos por fin insertados en el mundo. Y mientras la televisión mostraba un desfile desfachatado de Pizza y Champagne, de célébritis rubios y millonarios, estaban saqueando al país.

Si toda esta tragedia no despertaba el sentimiento de dignidad de los argentinos, no había mucho qué esperar.

Sin embargo, el pueblo habló. “Vox populi, Vox Dei”

Ahora queda la transición que nada fácil es. Alberto Fernández del Frente para todos dice “No venimos a restaurar ningún régimen, sino a crear una nueva Argentina en la que se acabarán las grietas, las divisiones y las venganzas”, este es un mensaje de unión, pues Argentina es para todos, es de todos. Actuar urgentemente con los más desfavorecidos, con aquellos que no pueden esperar mucho, pues hay que dar trabajo, y palear las necesidades básicas hasta ahora vapuleadas.

Sin embargo, como castigo ante la decisión popular, los mercados, aquellos que Macri tanto nombró durante estos años siguen despedazando nuestra economía.

Queda aún una corta espera que según las especialistas no pintan nada bien. La solución no llegará como por arte de magia, y deberemos tener paciencia, pero sabiendo que si esta tendencia favorable para las clases trabajadoras continúa y/o aumenta comenzaremos a ver una mejoría socio económica.

Argentina se levanta y no calla más ante el abuso de los de arriba. Sabemos dónde y quienes son los que nos engañaron, los que hipotecaron nuestro futuro, los que se aliaron con los fondos buitres para desmantelar aún más el país. Los queremos fuera. Este es el turno del pueblo.

Argentina para todos y para todas.

Claudia Daniela Feijoo
Escritora y novelista Argentina.

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